El permiso de cámara nunca aparece
Problema: pulsas el botón, no ocurre nada y el aviso no sale por ninguna parte. La mayoría deduce que el sitio no funciona y se marcha, y casi nadie acierta con esa deducción.
Lo que pasa es que esa dirección recibió un no en algún momento (tuyo con prisa, o de otra persona en el mismo ordenador), y un navegador al que ya dijeron que no vuelve a preguntar. Falla en silencio, que es la peor conducta imaginable y es la habitual desde que existen los permisos.
El arreglo está en el candado o en el iconito a la izquierda de la barra de direcciones. Ábrelo, busca la entrada de la cámara, devuélvela a «preguntar», recarga. Treinta segundos, y funciona en cualquier navegador.
Dos cosas emparentadas ya que estamos. El permiso se concede por dirección, así que una dirección con www y la misma sin www figuran como dos sitios distintos y preguntarán dos veces. Y un enlace abierto desde una app de mensajes levanta un navegador pequeño que vive ahí dentro, lleva mal las cámaras y olvida los permisos de una sesión a otra.